El rincón en el que se vacía parte de lo que pienso, veo, siento y comparto todos los días
miércoles, 11 de julio de 2012
no olvidé mis sueños
martes, 26 de julio de 2011
soledad blanca, me sigue como sombra
me persigue por calles rotas
caminos que tenían sentido.
Ovejas negras sobre mis pesados hombros
espejos color mugre bajo mis suelas
truenos de puertas cerrándose
rumor de tus pasos que se alejan.
Escurriendo adioses, mojando letras
el eco en los espacios donde estuviste
corrí hacia atrás, esquivándome
dejé de preguntarme si vendrás.
viernes, 15 de julio de 2011
Qué más da
qué más da
si el café me sabe a tus besos
si eres
todavía
la pequeña y querida muchacha que habitó mi cama
mis sueños y mi espalda
si rompí el espejo del baño
porque me vio solo y se reía
qué importa ya
si mi cuaderno guarda direcciones, teléfonos y situaciones en las que no estás
si me quejo de la lluvia, del tráfico, de la canción que no canté
si me arrepiento de lo que no dije, y más de lo que dije
qué más da
si desapareces, te borras de mi mapa
escapas de mi abrazo
te encierras en silencio
a quién podría importarle
que te escribo
te describo y desespero
que grito
sordo
ciego
mudo
incongruente
inexacto
si no soy
si no vengo
si no vine
si fallé a mi entierro
si hablo
si callo
qué mas da
qué importa ya
si de cualquier modo
el café sigue frío
la cama sigue destendida
el espejo sigue roto
y mi espera
pese a todo
sigue siendo eterna
Poet@ EnRED@do
15/julio/2011
domingo, 9 de enero de 2011
Frases domingueras en Twitter
Seguimos siendo, pese a todo, pobres criaturas disgustadas cuando nos dan lo que nosotros damos a otros...
Tengo un capricho gramatical. Conjugar tu pretérito imperfecto con un presente continuo y obtener un futuro simple...
Querer forzar el amor de alguien es como una botella de catsup recién abierta... No entiendes porqué, pero nunca sale.
Mis palabras siguen perdiéndose bajo el bullicio de tu indiferencia...
Viajo del quizás a tu sonrisa, grito y no me escucho, sigo sin ser inmune a tu vida...
Cuando todo lo demás falla, la mejor solución es perderme en tu sonrisa... aunque siempre olvido el camino de vuelta.
Más difícil que describirte en menos de 140 caracteres es salirme de tu mirada cuando ya me ha atrapado.
Creí que no volvería a dejarme sentir un amor mal atendido... Eso demuestra que tan débil me vuelves...
Mi corazón es capicúa... Desde donde lo vea siempre se lee tu nombre.
Poet@ EnRED@do 09/01/2011
viernes, 17 de diciembre de 2010
Hablo de tu soledad
Hablo de tu infinita soledad, dijo el fulano. Quisiera entrar a saco en tu memoria, apoderarme de ella, desmantelarla, desmentirla. Despojarla de su último reducto. Tu soledad me abruma/ me alucina, dijo el fulano con dulzura. Quisiera que en las noches me añorara, que me echara de menos, me recibiera a solas.
Pero sucede que, dijo calmosamente la mengana, si tu bendita soledad se funde con la mía, ya no sabré si soy en vos, o vos terminás siéndome. ¿Cuál de los dos será después de todo mi soledad legítima?
Miráronse a los ojos como si perdonaran perdonándose. Adiós, dijo el fulano; y la mengana, adiós.
Mario Benedetti.
miércoles, 15 de diciembre de 2010
De historias con nombre y apellido

Él nunca pensó qué podría pasar más adelante, se concentraba y esforzaba por ser simplemente lo que, a su parecer, podría esperarse de un hombre, pero sabía, al ver dentro de sus ojos, de los de ella, que habría en algún lugar escrito, guardado entre polvo y recuerdos, un texto en el que ella había escrito su historia (la de ambos).
Sin saber cómo ni por qué, ella fue tejiendo otras historias, que nunca ocuparon el lugar de aquélla. Esa en la que, sin nombre y apellido, hablaba de él. Otros rostros, otras vidas rodearon sus circunstancias. Nombres y apellidos iban y venían, dejando tras de sí marcas en la piel de ella, que poco a poco, se fue llenando de desilusiones. Pero no había olvidado aún aquella historia infantil, únicamente la había enterrado bajo lágrimas, y, temerosa, la guardó en el cajón donde se guardan los sueños imposibles.
Cuando por fin él mostró su rostro, con nombre, apellido y todo, la historia había sido cambiada, alterada, con borrones (sin cuenta nueva) aquí y allá, y en varios lados, con tinta roja, grande, bien marcado, un nombre y apellido, distintos a los de él. Calló y cayó de lado, más dormido que soñando, y se resignó al desierto de colores que se abría ante sus ojos. Adiós, dijo él. Regresa mañana para no quedarte, dijo ella.
lunes, 6 de diciembre de 2010
Gaia: Epílogo
Primero que nada, qué es Gaia: Epílogo? Es el más reciente disco de Mägo de Oz, en el que se incluyen temas que, por una u otra razón no quedaron dentro de la Trilogía de Gaia, así que, teniendo esto en mente, podemos empezar a desmenuzarlo. Las canciones evidentemente no serán tan buenas como lo son en los discos, es decir, por algo no quedaron, no?? Evidentemente, lo importante es tener los oídos bien abiertos y no sólo aceptar las cosas que nos ponen enfrente, sólo porque es Mägo de Oz, sino echarle coco y ser 100% honestos y reales al saber si el trabajo es bueno y honesto (como el caso de Gaia 3), o en realidad es sacar algo sólo por sacarlo (Como la Ciudad de los árboles o, en menor medida, Epílogo).
Analizamos canción por canción, late?
Madre Tierra: Un sonido más obscuro y más Industrial a lo que nos tienen acostumbrados, estilísticamente una “mezcla” entre Conxuro, El violín del diablo y Für Immer. Un gran detalle meter el riff de Gaia, como lo hicieron en El latido de Gaia, si algo así hubieran metido en la Obertura del Gaia 2, hubiera sido muy bueno!
El líder: Un inicio bastante X, pero después se convierte en “Mi hogar eres tú” all over again… y me gusta Mi hogar eres tú, pero definitivamente no tiene mucho sentido tener una canción tan igual, musicalmente, porque la letra no tiene nada que ver… Una canción flojona, no mala, pero tampoco aporta gran cosa.
Para que no muera de frío una canción, llénala de Rock N’ Roll: Mi nombre es Rock N’ Roll all over again!!!!! Esta sí que no me gustó nada de nada, pues es vilmente igualita a la canción mencionada de La Ciudad de los árboles (musicalmente y en cuanto a temática, carajo, hasta el violín se oye idéntico!)… en verdad, nadie la necesitaba! Aquí sí se demuestra el porqué quedó fuera de los Gaias… se oye la hueva por componer y se van por una formulita ya conocida y que seguramente pega… primer descalabro del disco.
Y serás canción: Una canción ya conocida, pero… en esta sí se lucieron! La adaptaron, la hicieron prácticamente nueva, mucho más trabajada, menos obscura (lo cual no me encantó), pero se metieron a experimentarle, el coro les quedó bárbaro, muy alá metal de los noventas… Segundo gran acierto del disco (el primero es Madre Tierra, jejeje)
In memorian: Una baladita bonita, muy al estilo de los inicios de Mägo, no aporta gran cosa, pero bien, lo que no me gustó pero para nada es que durante la primera estrofa, las inhalaciones de Jose se escuchan demasiado! Es como si te estuviera respirando en las orejas! Es muy molesto eso, denota un trabajo de producción muy, muy pobre… se ve que la hicieron en 3 minutos… no está mal, pero eso sí deberían haberlo cuidado, estoy de acuerdo que son caras B, pero que no mamen!!! Jajaja. Segundo descalabro del disco (por el trabajo de producción, no por la canción en sí).
Las lágrimas de Gaia: Si bien al inicio puede caer en la formulita básica de Mägo de Oz (que empiezo a cansarme un poco de ella, me gusta, pero ya les exijo mucho más que el que vuelvan a grabar Molinos/Fiesta Pagana con otra letra), la canción cambia por una melodía más al estilo de lo que nos ofrecieron en Atlantia, un sonido un poco más duro, pero al mismo tiempo, bien trabajado, el coro me gustó bastante, muy al estilo del metal de los noventas, duro, pero a la vez “pegajosón”. Tercer gran acierto del disco.
Puedes contar conmigo: pues aquí sí que les dio hueva, no se necesitaba de nuevo, no cambia ni aporta nada, además de que dudo realmente que Y serás canción, ésta y Adios Dulcinea estuvieran contempladas para los Gaias, en realidad me suena a que las usan para rellenar este disco… lo cual es un truco baratón, he de ser honesto. No vale ni analizar porque no hay nada que analizar. La misma formulita de siempre, hueva.
Cuanto cabe en un adiós. Bastante buena canción. Muy innovadora (eso es lo que les exijo ya, que se reinventen, experimenten y sorprendan!) Toman su fórmula básica, pero le dan un giro muy interesante, el coro me encantó, trae la vibra del rock alternativo modernón, ahora entiendo cuando Txus decía que escucha de lo nuevo, para tomar lo bueno de bandas como Muse y esa onda… la letra, bastante buena, aporta mucho, no se donde la hubieran metido, pero que mal que no lo hicieron. Cuarto gran acierto del disco.
Adiós Dulcinea. No puedo decir nada malo en contra de esta canción. Una gran consentida, y siento feo de saber que sobra en este disco. Lo único que hicieron fue subirle un poquito el nivel a los arreglos de cuerdas y ya! Ni la limpiaron ni nada. Esto sí fue un descaro! Será bueno si la incluyen en la gira de los Gaias. Ahí sí que valdría la pena que la hayan metido!
Epílogo. Bastante buena. Muy al estilo del cover que hicieron de Strange World. Como que me remonta a esas épocas. Grandilocuente, pero con un bajo tempo, las guitarras de al principio con un riff muy cadencioso, con un sonido muy al estilo de Noche Toledana, aunque he de decir que el riff me suena algo sucio, a lo mejor es la intención, pero como que no me gusta como meten la sexta nota, se oye como cortado. Un buen cierre, pero no llega a ser el quinto gran acierto del disco. Siento que le falta algo, un poco de punch para cerrar.
Pues he aquí mi opinión respecto a este disco que tiene sus cosas interesantes, pero definitivamente no creo que tan fácilmente llegue a tener su lugar en la repisa junto a los demás... porque además lo están trayendo carísimo!!! Y como trae el CD doble de Atlantia y ese ya lo había comprado, pues ni modo, se quedará descargado en el iPod, por lo menos hasta que salga la cajota! =)
jueves, 2 de diciembre de 2010
Tu piel, mi pantalla
Tu piel, mi pantallaTus letras van llenando mi pantalla, y me gusta el juego de pensar que son caricias que viajan por un mar de fibra de vidrio, que tus dedos presionan el teclado de mi espalda para ir modelando esas palabras que, al llegar a mi, explotan en un mar de fantasía; la sangre calienta mi rostro, y respondo con trémulas palabras que apenas logran traducir lo que en mi mente es fuego y pasión en amistoso diálogo, superficial y descuidado.
Sigues siendo un alias, sigo siendo un nombre de usuario (bendito anonimato que da la ausencia de rostro), pero se, dentro de mi, que estos personajes, que comparten un tiempo, siempre con el brillo del monitor en los ojos, a veces con mas y a veces con menos intención, están destinados a escribir una historia propia, un romance relatado, un virtual encuentro, cada noche, que me estremece, me impacienta, y me devuelve la fe.
Poet@ EnRED@do 04/11/2010
lunes, 29 de noviembre de 2010
Ejercicio refranero
Según yo está muy fácil ver de que refrán deriva cada una, pero por si acaso, lo ponemos.
Saludos!

Te di mi poco de músico y poeta. Ahora sólo me queda lo loco... (De músico, poeta y loco, todo mundo tiene un poco)
He madrugado mucho, pensando que así amanecerías en mi. Que decepción. (No por mucho madrugar amanece más temprano)
Te digo que presumo acerca de tu vida, tu ser y tus ventajas. Dime si es por ello que carezco de ti. (Dime de qué presumes y te diré de qué careces)
No estoy solo, me mal-acompaña tu ausencia. Más valdría estar solo. (Más vale solo que mal acompañado)
Cuando mis ojos no te ven, es cuando más siente mi corazón (los viejos se equivocaron). (Ojos que no ven, corazón que no siente)
Tu parvada voló en ciento y disfruté la vista. Volteé, y mi mano estaba vacía. Mala decisión. (Más vale pájaro en mano que ciento volando)
No se que me hizo caer, si lo que digo o esta pierna torpe. Le apuesto a la primera. (Más pronto cae un hablador que un cojo)
jueves, 25 de noviembre de 2010
Hay dolor y existe la paz

Hay dolor, te lo adelanto, y existe la paz, que es tan tangible como peligrosa.
Somos más que la pura intención de unirnos. Somos resultado de días, meses, horas, minutos de certezas entretejidas por la dinámica y el azar.
Somos tiempo, materia, espacio, magnetismo, credo, error, capricho, vuelo, caída, impulso y retroceso.
Somos todo, y más que eso, somos nada.
Locura, víctima y verdugo.
Palabras, quejidos, gritos, maullidos. Y a veces somos dos sintiéndonos uno, y hay maravilla de espalda a la mierda, como pueden ser varios los ceros a tu izquierda.
Te lo adelanto, y te lo puedo asegurar, hay dolor y existe la paz.
Jaime Ades
jueves, 18 de noviembre de 2010
Tu rostro, una fotografía, una sonrisa
Recorro del antier al después, buscando, pensando, siempre con tu idea en la mente, con las ganas de ser, queriendo salirme de mi, deshabitarme, dejar un cuerpo vacío, como molde de cartón dejado de lado, ir contigo, visitarte, recorrerte, acompañarte, ver y analizar a los que te acompañan, aprenderlos, analizarlos; convertirme en idea terca y convencerte de que entres por los ojos de ese molde que quedó vacío, y te veas a través de mis ojos (o donde deberían estar mis ojos) y te des cuenta de lo sencillo que es ser atraído por tu vida, por tu sencillez, en fin, por ti, quizás así pueda sacudirme la culpa.
Y es que soy quien llega tarde, soy aquel que se queda esperando a que abran la puerta, una puerta a la que después llaman y abren, y cuando soy yo el que llama, el anfitrión está apurando la copa de vino para servir la taza de café y la sobremesa, acompañada siempre de las flores que yo envié desde días atrás. Quizás es un defecto cronológico, he pensado que es parte de quien soy, sin embargo, en momentos como ahora, lo único que puedo hacer es arremeter contra el calendario, romperlo a golpe de palabra, destrozar los espacios que delimita, como burlándose, esperando que así deje de correr el tiempo. Pero cuando volteo alrededor me doy cuenta de que en esta guerra sin cuartel en contra de Cronos, arrasé con todo. Estoy solo y a oscuras, apenas puedo levantar un brazo para, a tientas, con miedo, como si fuera por instinto, buscarte, entre una larga lista de rostros, esperando encontrar la fotografía de tu sonrisa.
poet@ enRED@do 18/nov/2010
miércoles, 27 de octubre de 2010
Sin título

Me desperté hoy en la mañana junto a una persona que no reconocí. O no quise reconocer. Tenía los ojos abiertos, me miraba extrañada, como si con una mirada quisiera darme a entender que no era casualidad que estuviera ahí, que todo era un plan perfectamente armado y aceitado, para sorprenderme justo ahora.
Camino al coche la sentí a mi lado, sus ojos no transmitían ya ese extraño (pero conocido) aire de causalidad, tenían ahora un propósito mucho más profundo… pero no lo adiviné entonces. O no lo quise adivinar. Me cuestionó otra vez acerca de mi indiferencia. Cantamos un rato, yo queriendo enterrar con palabras su mensaje, él queriendo con notas ahogar un grito, mientras la ciudad se movía, se hacía una mancha llena de ruido, colores, rostros y olvido.
En medio de la gente que iba y venía, ese rostro aún por reconocer se perdió. O quise perderlo. Pero justo a la hora del almuerzo, ese momento que es para todos un motivo para esperar, una razón para dejar de lado las preocupaciones, ahí, justo entre la sopa y el postre, me miró. Esta vez no dijo nada, decidió guardar su mensaje en el sabor del café, y lo ignoré cuando terminé la taza en un intento desesperado por apagarlo y quitarlo de mi mente.
Volví a casa. Ahí estaba, mirándome, y no tuve más opción. O no quise tenerla. No dijo nada. No esta vez. Sólo sus ojos brincaban de los míos al espejo, del espejo a mis ojos. Supe entonces que este yo de ojos tristes y expresión aletargada se quedará conmigo hasta que te quedes tú en mi, y seas tú quien, en el espejo, con una sonrisa y tus ojos en los míos, “buenos días”, y yo, sin necesidad de escapar, “buenos serán”.
Poet@ EnRED@do 16/02/2010
sábado, 21 de agosto de 2010
Retomando el blog
martes, 12 de febrero de 2008
Tras un año...

Es duro seguir la cuenta del tiempo cuando el reloj mismo se resiste a seguir su marcha. No creo necesario hablar de mi mismo, del mundo, mi mundo, nuestro mundo. El -no tan- pequeño espacio que compartimos, el -siempre- grandioso tiempo que, muchas veces sin planearlo, tuvimos para nosotros. Un año ha pasado ya desde el duro golpe. Un año de que dejaste de vivir, para empezar a realmente ser, a realmente existir. Y seguimos siendo los mismos, no somos mejores, somos simplemente, la gente que amas, la gente que creció contigo, y que, con tu marcha, tuvo que aprender, de la forma dura, que lo que tienes no es para siempre, que es prestado, y que, tarde o temprano, hay que devolverlo.
Pero esto no quiere decir que no te extrañe. Esto no quiere decir que puedo dejar pasar la fecha, como un día más en el calendario, porque lo que recuerdo hoy no es un suceso cualquiera. Es la finalidad de la vida, no el fin de una vida. Eso tú lo sabías desde antes (una de las tantas cosas en las que nos llevabas ventaja), y mira si la vida es curiosa y Dios tiene planes marcados, fuiste tú, quien más se apasionara por la vida, quien más disfrutó con la difícil tarea de desenmarañar sus secretos y encontrar la forma mejor de preservarla, quien nos enseñó, al final, cuál es el verdadero sentido; amar mientras puedes, vivir mientras estás aquí, y no dejarte vencer por los pequeños obstáculos, que nunca son más grandes que la percepción que de ellos tenemos.
Hoy el cielo lloró… y lloró fuerte… dudo que sea de pena, al menos dudo que sea de pena por tenerte, más bien se compadece de la tierra, que ya no es más tu hogar. Recuerdo el sol de hace un año, y recuerdo el sentimiento que me provocó el ver un día tan soleado, tras semanas tan frías, y no por el clima, sino por lo que para mi representó: El cielo estaba de fiesta, pues uno de sus ángeles, el más sonriente, había regresado por fin a casa, tras algunos años de ausencia. Creo que el cielo lloró hoy las lágrimas que yo no pude, y no por falta de dolor, sino por tantas y tantas máscaras y pendejadas que me he ido poniendo… créeme que me duele aún más que haya sido así, aunque supongo que cada quien vive el dolor de forma diferente, y las lágrimas casi nunca han sido mi lenguaje.
Por eso te escribo, para que te enteres, una vez más, de lo que ya sabes de sobra, que te amo, que no te olvido, que me sigues haciendo falta en vida, que sigo esperando la noche en que me vengas a visitar y me digas que estás bien, que me regales esa sonrisa que, muchas veces, entre sombras, es la luz que necesito. Pasaron ya la rabia y la tristeza más fuerte, pero queda aún el vacío, las ganas de mencionarte, y no sentir que hay un hueco en mi corazón, levantar la bocina del teléfono, confiado en que, tras digitar 8 números, estarás al otro lado de la línea, y me saludarás con ese “¿qué pasó, amigo?” que tanto añoro, saber que puedo recorrer unas cuantas calles y ver un coche con dragones estacionado afuera de una casa, tocar sólo porque hace mucho que no les veo, y encontrarme con una enorme sonrisa, entre ladridos, y junto a otra gran sonrisa, que refleja el amor, y ser recibido con un abrazo y un saludo único, un beso, y una broma.
Prendo otro cigarro… se que no te gusta que fume, me lo dijiste varias veces, y lo callaste muchas más, pero nunca me importó, he de ser sincero y confesar que ahora tampoco me importa mucho que digamos… vivir es a veces ya lo suficientemente difícil como para no necesitar algo que me ayude a conservar la concentración mientras escribo. Lo se, sigo siendo el mismo necio, y tú sigues siendo el mismo ángel que me abraza, que me calma, que me sonríe en las noches (aunque no te vea), y que me alienta a seguir, de aquí a que nos encontremos de nuevo. Seguro habrás conocido ya a las otras personas que están allá también, dales mi saludo, y diles que no las olvido tampoco, que siguen en mi corazón, te encargo que le des un beso a mi abuelo, ese beso que desde hace ya tantos años le tengo guardado. Es un gran hombre, tal como tú lo eres. Te amo, amigo, eso nunca va a cambiar.
Hasta el próximo encuentro… te abrazo
domingo, 30 de diciembre de 2007
El eco de los aplausos sigue dando vueltas en mi mente. El proscenio caliente todavía, resultado de las idas y vueltas de los mismos actores de cada noche, el maquillaje corrido por el desgaste del monólogo final. Ha terminado la función, y como siempre, el teatro ha quedado en silencio, y mi cabeza girando, mareada, inundada por la adrenalina liberada durante la actuación, interpretando el papel que conozco a la perfección, pero que, cada vez, logra estremecerme de nuevo.
La soledad se amontona entre las piernas, el vino resbala de mis dedos y vuelve a caer, como todas las noches, en unos pies cansados, aburridos de andar cada vez el mismo camino, sangrados por la piedra perenne, que causa siempre el tropiezo y la herida que tarda en sanar. Cualquiera diría que es hora ya de aprender a esquivarla, pero sigo cayendo en su trampa, como si fuera la primera vez.
Aprieto en mis manos el ramo de flores obligado, único signo de que la función fue real, aparte de la taquicardia insistente. Doy la espalda a la primera fila, agradezco la pena y la gloria, camino hacia el camerino, a vestirme de nuevo con mis ropas habituales, pero me detengo por un momento, pensando en la próxima vez que pise este escenario, y un seguidor me apunta fijamente, me quito el sombrero, hago la reverencia cotidiana, y me retiro, a estudiar el mismo libreto, con la esperanza inútil, de cambiar el destino inevitable del personaje que soy yo, del guión que es mi vida, de la obra que, siempre con elenco diferente, se presenta con cierta periodicidad en este mismo teatro.
Poet@ EnRED@do, 30/12/2007
jueves, 6 de diciembre de 2007
Hay momentos

jueves, 8 de noviembre de 2007
Si yo, tú
Si me pierdo, encuéntrame. Si te pierdes, yo contigo, y juntos leeremos en las estrellas cuál es nuestro camino, y si no existe, lo inventaremos.
Si la distancia es el olvido, haré puentes con tus abrazos, pues lo que tú y yo hemos vivido no son cadenas, ni siquiera lazos: es el sueño de cualquier amigo es pintar un te quiero a trazos, y secarlo en nuestro regazo.
Si yo, tú. Si dudo, me empujas, si dudas, te entiendo.
Si callo, escucha mi mirada. Si callas, leeré tus gestos.
Si me necesitas, silba, y construiré una escalera hecha de tus últimos besos, para robar a la luna una estrella y ponerla en tu mesilla para que te dé luz.
Si yo, tú. Si tú, yo también.Si lloro, ríeme. Si ríes, lloraré, pues somos el equilibrio, dos mitades que forman un sueño.
Si yo, tú. Si tú, conmigo.Y si te arrodillas, haré que el mundo sea más bajo, a tu medida, pues a veces, para seguir creciendo, hay que agacharse.
Si me dejas, mantendré viva la llama hasta que regreses, y sin preguntas, seguiremos caminando, y sin condiciones, te seguiré perdonando.Si te duermes, seguiremos soñando que el tiempo no ha pasado, que el reloj se ha parado.
Y si alguna vez la risa se te vuelve dura, se te secan las lágrimas y la ternura, estaré a tu lado, pues siempre te he querido, pues siempre te he cuidado.
Pero jamás te cures de quererme, pues el amor es como Don Quijote: sólo recobra la cordura para morir.Quiéreme en mi locura, pues mi camisa de fuerza eres tú, y eso me calma, y eso me cura...
Si yo, tú. Si tú, yo. Sin ti, nada. Sin mí, si quieres, prueba...

Txus di Fellatio
miércoles, 3 de octubre de 2007
Presentándonos
Así fue durante un tiempo, tiempo durante el cual usó otro nombre, el de Flea, nombre que robó de otro personaje que hace otro tipo de improperios, que ya habrá tiempo de definir en otro momento.Pasados alrededor de 3 años, surgió la oportunidad de bautizarle, le dieron permiso de aparecer en una columna electrónica llamada "Letr@s EnRED@das", de un gran amigo mío, el siempre hermano Daniel Romero, gran escritor por vocación, en realidad más que por profesión, y de ahí decidió tomar su nombre, aprovechando el juego de palabras que ya había sido inventado, pero nunca pretendió adueñarse de él.
Con el tiempo fue creciendo, no digo madurando, porque la verdad es que no se le puede considerar como alguien con esa característica, la madurez, pero sí fue aprendiendo algunas cosas, mismas que fue integrando a sus escritos, diferentes estilos, temáticas, se fue influenciando de otros escritores, músicos, en fin, gente que se le fue cruzando en el camino, tomando siempre lo mejor de cada quien, es por eso que me atrevo a decir que no es un mal tipo, si ha tomado lo mejor de la mejor gente, debe ser un buen sujeto.
Para no hacer demasiado larga esta semblanza, dejaremos que sean sus letras quienes le definan y no palabras dichas por este simple portavoz, ya que se corre el riesgo de dar una impresión equivocada, sin más preámbulo, échale un ojo a los textos, y, si te sientes con ánimo de aportar algo, eres libre de hacerlo, este es tu espacio, utilízalo a tu antojo.
Horazio Alarcón
